MINISTERIO DE LA RECONCILIACIÓN EVANGELIO DE LA GRACIA

2da. Carta a los Corintios 5:18


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RAMÓN URBÁEZ

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REINGENIERÍA ESPIRITUAL

SOBRE EL FUNDAMENTO

  RE INGENIERÍA ESPIRITUAL SOBRE EL FUNDAMENTO

 

 

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RE INGENIERÍA ESPIRITUAL SOBRE EL FUNDAMENTO

     Admirando las obras de Dios, vemos al fondo, el Gran Cañón del Colorado en los EUA

 ¡Gracia y Paz contigo! 

En la imagen terrenal, Yo Soy Ramón Urbáez Caminero, uno de los Sobre-Edificadores de este ministerio, continuación del Ministerio de la Reconciliación dado a Pablo, único apóstol de Jesús Cristo para el Pacto Eterno conforme revela la 2da. carta a los Corintios 5:18-19. Estamos en este tiempo relativo, Sobre-edificando o como diríamos en lenguaje moderno, estamos haciendo Re-Ingeniería Espiritual sobre el fundamento puesto por el sabio Arquitecto: el apóstol Pablo quien lo revela en la 1ra carta a los Corintios 3:10-15. 

Recibe esta sonrisa como un regalo de Dios para ti

           Es menester que explique que quiero significar con la frase "Re-Ingeniería Espiritual" que es lo mismo que decir Sobreedificar. Desde el punto de vista natural, Re-Ingeniería significa re-estudiar, re-estructural y re-actualizar los sistemas viejos existentes. Actualizarlos a la realidad presente, para ser utilizados eficiente y correctamente. Es un término muy popular en nuestros días que comenzó a utilizarse con gran énfasis en la última década del milenio pasado que cerró en el año 2000.

            Por tanto, Re-Ingeniería Espiritual es la actualización y ajustes que es necesario que los creyentes del Nuevo Pacto tienen que hacer en su sistema de creencias que debe ser mediante fe ya consumada, para vivir conforme o acorde al pacto en que ahora vive la Iglesia por toda la eternidad. Es menester que entiendan amados, que tienen que reeducarse en el conocimiento de los dos pactos y el período de transición entre ambos, para vivir de acuerdo a la realidad espiritual presente que debemos vivir en Jesús Cristo, el Señor, el Padre Eterno, el Dios Fuerte o Todopoderoso, como lo visualizó o profetizó el profeta Isaías 9:6.

            Es menester al Sobreedificar con oro, plata y piedras preciosas, como revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 3:12-15, dejar como si fuera nuestro código de vida las viejas enseñanzas del camino o senda antigua como llamó el profeta Jeremías 6:16 a la Ley o Antiguo Pacto, y que Cristo en los días de su carne llamó: vino viejo, como nos informan las biografías de Jesús escritas por Mateo 9:17, Marcos 2:22 y Lucas 5:37; pues como nos revela Pablo nuestro apóstol, la ley fue solamente un ayo o maestro para llevarnos a Cristo, como él nos revela en la carta a los Gálatas 3:24. Pero ese ayo, colgó con su enseñanza, a todos los discípulos que administró, pero gracias al Señor Jesús Cristo, ya ese pacto terminó o desapareció totalmente delante de Dios cuando se puso viejo, como revela el apóstol Pablo en las cartas a los Gálatas 3:25 y Hebreos 8:13. Ese día memorable del cumplimiento de la fiesta de la expiación como parte de la fiesta de los tabernáculos totalmente cumplida, se le puso fin a la ley o pacto añadido en Moisés en el año 70 del primer milenio, día memorable cuando Jesús Cristo le puso fin a la ley, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 10:4.

            También es menester Sobreedificar sobre el fundamento dejado por el apóstol Pablo, dejando las enseñanzas del evangelio de la circuncisión, predicado por el apostolado o ministerio de la circuncisión, administrado por once de los apóstoles de Jesús, junto a Santiago, anciano de la iglesia que estaba en Jerusalén, durante el período de transición entre los dos pactos, porque su mensajes fue solamente inicialmente para las ovejas de la casa de Jacob, donde vino inicialmente Cristo en cuanto a la carne, de acuerdo a su ministerio bajo la ley o antiguo pacto.

            Vuelve y lees con la mente de Cristo que significan las palabras de Jesús en su biografía según Mateo 10:6 y 15:24, porque Jesús mismo las acentúa en su biografía según Mateo 10:5, y entonces, entenderá lo que revela el apóstol Pablo en Gálatas 4:4-5, donde el apóstol Pablo revela, que cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley. De igual manera podrás entender perfectamente lo que significan las palabras de Jesús en su biografía según  Lázaro llamada erróneamente Juan 10:16, cuando dijo: también tengo otro rebaño, refiriéndose a los gentiles, a los cuales también tenía que traer para juntar a ambos rebaños, judíos y gentiles en un solo rebaño. Esa labor fue realizada por Cristo el Consolador por medio de Pablo, el único apóstol llamado por Cristo para el Pacto Eterno: el Nuevo Pacto. Eso es lo que Pablo está revelando en la carta a los Efesios 2:11-22. Para mayor facilidad os recuerdo, que siempre que lean que la cita es según Lázaro, que fue el discípulo por Jesús, me estoy refiriendo al libro que todos llaman por error dos veces: Evangelio Según San Juan. Digo dos veces erróneo, porque el contenido no es un evangelio, sino una porción biográfica de los hechos de Jesús, con un gran contenido de enseñanzas; y segundo, porque no fue escrito por el apóstol de la circuncisión Juan, quien era un pescador y analfabeto.

            Los once apóstoles de Jesús junto al apóstol elegido por ellos, presentaron y predicaron a otro Jesús, el del cumplimiento en los días de su carne todo lo que de él, dijeron la ley y los profetas. Del Jesús que oyeron enseñanzas, vieron sus ojos hacer grandes señales y prodigios y tocaron en cuanto a la carne, lo que el apóstol llama andar por vista, como dice la 1ra. carta que se cree escribió el apóstol de la circuncisión Juan 1:1-3, pero que en realidad es el libro de continuación del discípulo amado Lázaro. Por eso, el apóstol Pablo, te hace saber que el evangelio anunciado por él ni lo aprendió ni lo recibió de hombre alguno, ni era de hombre, como nos informa en su carta a los Gálatas 2:11-12, como tampoco Pablo fue un apóstol de hombre ni por hombre. Por eso escribió las palabras registradas en la 2da carta a los Corintios 11:4-5, donde habla de recibir la predicación de otro Jesús. Que sepamos, solamente se predicaba antes de Pablo  a Jesús, que tildaban con el mote de Nazaret, a Cristo en los días de su carne, porque Pablo, predicó solamente a Jesús Cristo. Por tanto, verifica y entiende lo que significan las palabras del apóstol Pablo en la 2da carta a los Corintios 5:16 a este respecto, te lo dejo para que ejercites la nueva mente Cristo que tenemos todos los miembros del cuerpo Cristo.

             También habla el apóstol Pablo de recibir otro evangelio, el de la circuncisión, porque Pablo solamente predicó el evangelio de la gracia conocido al principio como el evangelio de la incircuncisión, que es lo opuesto al evangelio de la circuncisión, porque mientras en la circuncisión se vive por vista o para la carne, en la incircuncisión se vivía totalmente por fe para el Espíritu, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 2:7-8. Por último, señala el apóstol Pablo sobre recibir otro Espíritu, el espíritu de emociones y de señales externas, porque nosotros hemos sido sellados con el Espíritu Santo de la Promesa, por la revelación.

            De mí mismo, como gloria de la carne, tengo muy poco que contarte, porque toda mi gloria está en Jesús Cristo, el Señor de todos nosotros. De mí solamente te diré lo necesario por causa de mi participación en un tabernáculo de barro o de sangre al igual que tú, porque el cuerpo de carne o primer Adán o alma,  fue muerto en la cruz una vez y para siempre.

            Empezaré con las palabras de Cristo en los días de su carne registradas en su biografía según Juan 8:23, cuando le dijo a los judíos que él era de arriba, del orden celestial o espiritual, porque no era de este mundo. El Señor también dijo para nuestro beneficio, que tampoco nosotros somos de este mundo, según registra su biografía escrita por Lázaro erróneamente llamada Juan 17:14-16. Para recordarnos todas las cosas, el Consolador a través del apóstol Pablo nos recuerda que nuestra ciudadanía está en los cielos, porque venimos del tercer cielo o paraíso, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Filipenses 3:20. Ahora estamos en los cielos nuevos y tierra nueva, los lugares celestiales, donde ya fuimos bendecidos con toda bendición espiritual, como nos revela el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 1:3.

            Estas palabras nos enseñan, que nosotros hemos venido del tercer cielo al orden terrenal para conocer el propósito de Dios y sus atributos, porque desde el orden absoluto en gloria donde estábamos, es imposible conocerlos, por eso fuimos hallados faltos o destituidos de esa gloria. En el orden absoluto es imposible conocer la ira de Dios, la misericordia de Dios, la justicia de Dios, el amor de Dios, etc. a menos que participemos de carne y sangre. A pesar de participar de carne y sangre después de consumada la obra de reconciliación de Cristo en Jesús, estamos trasladados en el Espíritu a los lugares celestiales, vivimos en el Espíritu en el tercer cielo. Por eso profetizó el hermano Salomón en los días de su carne en el libro de Eclesiastés 12:7, el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio. Sí amados, con la muerte de Jesús como el Cordero de Dios en la cruz, el polvo o viejo Adán o naturaleza de pecado volvió a la tierra como era, y con la resurrección de Jesús Cristo nuestro Espíritu que estaba escondido en él, volvió a Dios de donde salió. Por eso, revela el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 3:3, que nuestra vida estaba escondida con Cristo en Dios.

            Como saben mis amados, Jesús entró al planeta tierra por la ciudad de Belén, el apóstol Pablo lo hizo por la ciudad de Tarso y cada Espíritu que ha entrado a la tierra ha entrado por alguna ciudad de este planeta. En mi caso, yo entré por la ciudad de Santo Domingo en la república Dominicana, en el seno de la familia compuesta por Ramón Urbáez y Bienvenida Caminero. Aunque mi infancia fue en medio de un ambiente católico, siempre desde pequeño tuve inclinación por leer las Sagradas Escrituras,  por lo que le doy las gracias a las hermanas conocidas en las vestiduras temporeras como Mercedes Sánchez, la mayor de todas, desvestida en el año 2002 a la edad de 103 años; Manuela Sánchez, desvestida en el año 2004, Kunda Sánchez, desvestida en el 2004, y Delcia Sánchez, desvestida el 23 de julio de 2005, pero TODAS presentes en el Espíritu, por poner en mis manos la primera Sagradas Escrituras siendo un niño. Siendo un joven de escuela secundaria, mis padres me enviaron a Puerto Rico a cursar mis estudios universitarios, donde he vivido desde el año 1964. Me gradué de Ingeniero Civil en el Colegio de Agriculturas y Artes Mecánicas de Mayagüez en el año 1969, y desde entonces he practicado mi profesión como ingeniero profesional en esta bella isla llamada Puerto Rico.

            En Puerto Rico, formé mi familia junto a una joven puertorriqueña conocida en su vestidura temporera como Hedda Luz.  Procreamos tres hijos maravillosos, conocidos en sus respectivas vestiduras como: Heddamarie, Johanna y Ramón. Por nacimiento natural de mi vestidura soy dominicano, por lugar de residencia soy puertorriqueño como dice la mayoría de mis amistades, por naturalización soy ciudadano estadounidense, pero mi ciudadanía espiritual es sólo una, es la celestial, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Filipenses 3:20, sólo que ya en este tiempo no esperamos al Señor Jesús, porque ahora somos los miembros de su cuerpo Espíritu aquí en el planeta Tierra, luego de Cristo haber cumplido todas las cosas dichas por la ley y los profetas, ya que Cristo es un solo cuerpo del cual Jesús, es la cabeza, y cada uno de nosotros es un miembro de ese cuerpo.

            Conforme a la promesa del Señor como revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 8:28-30, en 1973 comenzó mi caminar en el Camino Nuevo que es Jesús Cristo, por lo que me regocijo por lo revelado en la carta a los Hebreos 10:20.  En este Camino Nuevo he experimentado la realidad prometida por el Señor por medio del profeta Isaías 35:8 cuando dijo que todo el que es llamado a caminar por ese Camino, por torpe que sea nunca se extraviará. Al principio participé en par de sectas del sistema religioso. Luego de ese pequeño desvío y entretenimiento en el sistema religioso, conocí otros hermanos de la fe de Jesús Cristo, con los cuales comencé a congregarme para principio del año 1978, para ser más exacto, en el mes de enero,  y con los cuales he compartido toda esta revelación sobreedificada desde entonces.

            El Señor comenzó a mostrarnos por su palabra escrita poco a poco, las verdades del evangelio de la gracia. Permanecimos por varios años como una manada pequeña, aparentemente desapercibida, porque nuestro interés primario fue conocer primero TODA LA REVELACIÓN DEL EVANGELIO DE LA GRACIA, para luego empezar a realizar esta labor de sobreedificar sobre el fundamento.

La primera revelación que conocimos del apóstol Pablo: somos salvos solamente por fe por creer lo que dice el evangelio. Se nos había enseñado que somos salvos por aceptar a Cristo como salvador y sanador personal. Es saludable amados, que entiendan, que creer y aceptar son dos cosas totalmente diferentes. Se puede aceptar algo sin que se crea en ese algo, pero si creemos en algo también tenemos que aceptarlo. A lo largo de todo lo leído de lo escrito en el evangelio de la gracia de Dios, nunca he visto la expresión en las Escrituras, de aceptar a Cristo cómo..., sino todo lo contrario: creer.

La segunda revelación que conocimos: somos predestinados por Dios para salvación, desde antes de la fundación del mundo, pero no una predestinación al estilo religioso o del llamado calvinismo, sino la predestinación que nos enseña que estábamos en la gloria antes de la creación, y por eso fuimos predestinados a la reconciliación, al participar de carne y sangre.

            La tercera joya que recibimos y la más importante, fue conocer el misterio de la piedad, que Dios mismo se manifestó en carne, como revela el apóstol en la 1ra. carta a Timoteo 3:16, cosa que lo hizo en común con nosotros los miembros de su cuerpo, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 2:14. Gracias al Señor por el hermano David Candelaria que fue ese ángel o mensajero, ese Espíritu puro por medio de quien el Señor nos introdujo a esa revelación por allá por el año 1979 aproximadamente y quien es hoy en el año relativo de 2005 embajador de este ministerio desde la ciudad de Cleveland, Ohio, donde ha vivido estos últimos años de su peregrinación.

            Nos gozamos en entender lo que revela el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 2:1-2, cuando nos dice que sostenía gran lucha por los hermanos de la iglesia de los Colosenses y de Laodicea y aún por los que todavía no habían visto su rostro, para que sus corazones fueran consolados hasta que fueran capaces de entender el misterio de Dios, quien es Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento. Fíjense amados que no habla en plural, sino en singular, el misterio de Dios era Cristo, en quien, no en quienes como si Dios y Cristo fueran dos cosas distintas.

            Sí amados, nos gozamos en entender las palabras del profeta Isaías 9:6 quien nos profetizó, que Jesús Cristo en la carne, fue ese niño que nació en Belén, en quien estaba el Espíritu Eterno que es el Maravilloso, el Padre Eterno, el Dios Fuerte, porque fue mediante el Espíritu Eterno que Jesús se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 9:14. En su ministerio como el hombre Jesús, para cumplir la alegoría de la casa de Abraham, donde primero fue lo natural, que fue en Ismael con sus doce príncipes, lo cual le fue anunciado por Dios mismo a Abraham según informa el libro de Génesis 17:20, Jesús fue el Príncipe de Paz como también lo anunció proféticamente el profeta Daniel 9:25-26, porque ahora en lo último o espiritual cumpliendo la casa de Isaac, como informa el libro de Génesis 17:19, Cristo es el Rey de Paz, el Rey de los siglos, inmortal e invisible, el único Sabio Dios, como revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a Timoteo 1:16-17.  Jesús Cristo es el bendito y solo Soberano, Rey de los que reinan (por eso somos reyes) y Señor de los que gobiernan, (por eso somos señores) 16 el único que posee inmortalidad, que revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a Timoteo 6:15.

            Es un gran gozo conocer que el Señor, el Dios del antiguo pacto, bajo el nombre de YHWH, como lo había prometido a través de los profetas, él mismo vino personalmente a salvarnos, vino a reconciliarnos, para volvernos a la gloria que estábamos con él en el orden Espíritu o absoluto antes que el mundo fuese, así lo profetizó Isaías 33:22 y 35:4.  Fue maravilloso transportarnos a ese momento glorioso cuando Cristo en los días de su carne, estando reunidos con los doce les dijo que él era el Padre, así lo informa la biografía de Jesús escrita por Lázaro erróneamente llamada Juan 14:8-11, sí amados, les dijo a los doce y no entendieron que él en el Espíritu es el Padre Eterno que había sido anunciado por Isaías 9:6 como les dije anteriormente.

            Es un gozo que no tiene precio conocer que el mismo Señor YHWH había anunciado que su pueblo conocería su nuevo nombre, porque el mismo que lo estaba profetizando iba a estar presente, como lo profetizó Isaías 52:6-7. Poder entender esa realidad, cuando YHWH se presentó en la tierra de Israel en un tabernáculo de carne, vestido de carne y sangre en el humilde hombre judío llamado Jesús, diciéndonos que nos dio a conocer su nombre nuevo, Jesús Cristo, así lo informa la biografía de Jesús escrita por el discípulo amado de Jesús que fue Lázaro y que todo el sistema religioso ha confundido con el apóstol de la circuncisión Juan 17:3, 26. Es un privilegio entender lo que significa que Jesús Cristo es el único nombre dado debajo del cielo para ser salvo por la fe en ese nombre, como le dijo el apóstol de la circuncisión Pedro a los gobernantes y ancianos del pueblo de Israel y nos informa el libro de Hechos 4:12.

            Así, como observarás al viajar en nuestro espacio cibernético, comprobarás una por una, las demás revelaciones de todos los misterios revelados a través del apóstol Pablo, que fuimos conociendo poco a poco y que te presentamos ahora sobreedificada y te entregamos gratuitamente, para de acuerdo a las palabras del Señor, dar por gracia lo que recibimos por gracia.

            Todos los hermanos que sobreedifican conforme a las enseñanzas del ministerio de la circuncisión que practicaron los apóstoles de Jesús en los días de su carne sobreedifican con: madera, heno y hojarascaSiendo hijos de Dios son niños en el conocimiento, están sin entender la revelación o evangelio de la gracia que ha sido dada a conocer solamente a través del único apóstol para este pacto: el apóstol Pablo. Todos estos amados están sin entender, que por estar viviendo en la ley o antiguo pacto mezclado con la leche espiritual que bebió la Iglesia al principio, viven en maldición o caídos de la gracia, es decir, no reinan en vida en este pacto.

            Todo vino a la luz, cuando el Señor por medio de su palabra nos abrió el entendimiento para ver por la fe ya consumada, que había dos pactos que nos dividen: la ley o antiguo pacto que ya fue quitado delante de Dios y la gracia que es antes de los tiempos de los siglos o pacto eterno llamado el nuevo pacto en el cual vivimos mediante fe ya consumada.   Entendimos que habían dos descendencias  y dos ministerios o apostolados según ilustrado en la casa de Abraham con Ismael e Isaac. Entendimos que esos días de los dos apostolados, el de la circuncisión liderado por Pedro, y el de la incircuncisión liderado por Pablo, fue un período de transición entre los dos pactos, que terminó con el fin de la ley de Moisés o antiguo pacto, en el año 70.

            Desde el principio, habíamos dejado casi todos los elementos que practicó la Iglesia en su infancia (en griego la palabra  stoicheia) traducida en la versión Reina -Valera como rudimentos. Entre estos elementos o rudimentos están el hablar lenguas, interpretar lenguas, imponer manos, profetizar, bautizar en agua, esperar la resurrección, tener fe en Dios, etc. Solamente nos habíamos quedado practicando un solo elemento o rudimento, el elemento o rudimento del bautismo en agua, porque todavía no habíamos aprendido a dividir los dos pactos y los dos ministerios o apostolados. Al igual que el sistema religioso, creíamos que ambos ministerios, el de Pablo y el de los once, eran para nosotros por igual.

            También estábamos practicando la llamada cena del Señor, que aunque no era un elemento o rudimento de la doctrina de Cristo del principio, era un memorial, como enseñó el apóstol Pablo a los Corintios, vigente solamente hasta que el Señor viniera, como revela la 1ra carta a los Corintios 11:23-26. Todavía practicábamos ese memorial, hasta que el Señor nos mostró por su palabra que su segunda venida o aparición sin relación con el pecado era algo ya de la historia. Ahora el vino al igual que el pan que comemos, lo bebemos nuevo, en el Espíritu. Fue a los hermanos que vivieron en la generación entre el año 30 y 70, la que vivió en los días de los apóstoles, la que estaría esperando la segunda venida del Señor. Ese es un evento que ya ocurrió en el cumplimiento espiritual de la fiesta de los tabernáculos en el año 70, cuando Jerusalén natural y su templo fueron destruidos. Ese fue el día grande del Señor anunciado por los profetas, la señal del Hijo del Hombre, que el Señor mismo anunció que no pasaría esa generación sin que todo eso aconteciera, como informa su biografía escrita por Mateo 24:30. La criada y esclava Agar, figura de la ley, y su hijo Ismael, figura de la Jerusalén natural echada fuera de la casa de Abraham, es la misma explicación de esa alegoría dicha por todas partes, y que el apóstol Pablo revela en la carta a los Gálatas 4:30.

            La venida o aparición (la palabra griega "parousia") del Señor por segunda vez sin relación con el pecado como revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 9:28, fue ese juicio o destrucción de Jerusalén y su templo, fue el fin de los días de la ley o antiguo pacto llamado también los viejos cielos y tierra. Esos son los mismos cielos y tierra que el profeta Pedro desde el ministerio de la circuncisión anunció o profetizó que pasarían ardiendo con gran estruendo, donde los elementos o rudimentos de las doctrinas de la ley y del evangelio de la circuncisión que él mismo predicaba serían quitados delante de Dios, léelo en la 2da carta de Pedro 3:11-13. Fue el día que se completo todo el proceso de nuestra salvación o redención, fue el día que todos los santos, los desvestidos, los en peregrinación, y los que todavía no habíamos participado de carne y sangre recibimos nuestra resurrección y vida, como posesión de la herencia. Ese día comenzaron con gloria delante de Dios los nuevos cielos y tierra que esperaba Pedro de acuerdo al verso 13 de la cita que acabamos de leer. Hasta ese día se vivió en fe esperanza o posición en Cristo, fue el día en que el reino o nuevo pacto se manifestó con gran poder y gloria.

Todavía, muchos inclusive de los que están anunciando la gracia, confunden la cena del Señor con la fiesta de la Pascua que se celebró espiritualmente una vez y para siempre y esperan la resurrección de su cuerpo natural o carne y sangre. Están sin entender las palabras reveladas por el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 15:50 que dicen que carne y sangre no heredó en el reino de Dios. Las explicaciones de todas esas cosas las encontrarás en los diferentes estudios bajo la sección Pan del Cielo y Bocadillos de Gracia.

            Fue necesario que el Señor Jesús Cristo nos trajera al conocimiento de entender la diferencia entre la ley o antiguo pacto y el nuevo pacto; entre el evangelio de la circuncisión y el evangelio de la incircuncisión; entre el ministerio de la circuncisión administrado por los apóstoles de Jesús en los días de su carne y el ministerio de la incircuncisión administrado por Pablo, el único apóstol de Jesús Cristo; entre el Israel natural y el Israel espiritual; entre Cristo Jesús o Cristo en los días de su carne, que vino conforme a la ley para cumplirla, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 4:4 y Jesús Cristo, el exaltado, el glorificado, que es el fin de la ley, como nos revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 10:4.

            Durante el período de transición entre los dos pactos, Pablo era el apóstol del ministerio de la incircuncisión, porque todavía estaban divididos en judíos y gentiles por causa de la ley que todavía estaba vigente, el viejo pacto añadido en Moisés era la pared de división entre los dos pueblos, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 2:14-16. Al apóstol Pablo le fue dado el ministerio de la reconciliación para el nuevo pacto por medio de la palabra de la reconciliación, como él  revela en la 2da carta a los Corintios 5:18-19.

            En el nuevo pacto no hay judíos ni gentiles, hombre ni mujer, ni siervo ni libre o clases sociales, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 3:28. Somos la congregación de los primogénitos inscritos en los cielos y de los espíritus hechos perfectos para siempre, como revela también en la carta a los Hebreos 12:23. Es la razón por la que Cristo en los días de su carne enseñó que en el reino de Dios, nadie se casaría ni se daría en casamiento, sino que seríamos como los ángeles, lo cual te invito que verifiques en la biografía de Jesús escrita por Marcos 12:25, porque somos ángeles o espíritus puros en nuestro ser interior, donde tampoco hay diversidad étnica ni diferencias sociales.

            Al principio del ministerio del nuevo pacto, Cristo como Consolador a través del apóstol Pablo, reveló todas las cosas que le dijo a los doce que ellos no estaban preparados para sobrellevar, como registra la biografía de Jesús escrita por Lázaro que todos llaman por error Juan 16:12-13. Todos los misterios del evangelio de la gracia que informa el apóstol Pablo, le fueron ordenados ser revelados para nosotros, como él declara en la carta a los Efesios 1:9 y 3:4-5. De igual manera revela Pablo que a él, Dios lo hizo también administrador de esos misterios o evangelio, como revela la 1ra carta a los Corintios 4:1. El mismo apóstol de la circuncisión Pedro reconoció en su epístola 2da carta de Pedro 3:15-16, que en los escritos del apóstol Pablo habían muchas cosas difíciles de entender, porque no se pueden entender desde la ley o antiguo pacto, sino solamente por fe por medio del Espíritu.

            El Señor nos continuó mostrando por medio de la revelación del apóstol Pablo, que en el período de la transición en que vivieron ambos apostolados juntos, fue el período de transición entre: la ley dada a través de Moisés y la gracia dada por Jesús Cristo. Fue el período de resucitar de las obras muertas de la ley a la vida eterna sin ninguna obra de la ley por medio de la fe en Cristo. Fue el cambio de morir para siempre al judaísmo limitado a la nación natural de Israel, figurada por Ismael en la casa de Abraham, a la vida en el Israel espiritual, figurado por Isaac, el hijo de la promesa, que es una nación bendecida con toda bendición espiritual por todas las naciones de la tierra. El Señor nos mostró que ambos ministerios o apostolados, el de los apóstoles de Jesús en los días de su carne, y el de Pablo, el apóstol de Jesús Cristo, tenían solamente dos cosas en común: Confesar que Jesús Cristo es el Señor, y la de anunciar la proximidad de la segunda venida o aparición de Cristo sin relación con el pecado, en juicio sobre Israel natural, lo que ya ocurrió en el año 70.

El ministerio del apostolado de la circuncisión siguió hasta el final enseñando las doctrinas de Cristo del principio, la leche de la Iglesia ligada con la ley de Moisés. A pesar de los once confesar que Jesús había sido hecho Señor y Cristo, les fue imposible revelar ese misterio, pues Cristo no se lo reveló a ellos. Pablo le predicó a Pedro la doctrina de la gracia conforme le había ordenado el Señor y nos informa el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 1:18, que es la razón de Pedro instar en su epístola 2da carta de Pedro 3:18 a los hermanos de la circuncisión a crecer en la gracia, aunque fue corregido por Pablo por estar  judaizando, como se nos informa en la carta a los Gálatas 2:14. Jesús Cristo nunca le reveló a Pedro los misterios de la gracia como apóstol de la circuncisión. En cambio si le prometió a Pedro que después que le negara tres veces, sería confirmado, cosa que fue realizada por Cristo mediante Pablo al enseñarle el evangelio de la gracia.

El ministerio de Pablo nos trajo todo el alimento sólido para dejar la leche espiritual y entrar en posesión de la herencia. Nos reveló todos los misterios que estaban escondidos, nos dejó el código de vida para la eternidad. El nuevo pacto no tiene fin delante de Dios, como lo tuvo en el año 70 la ley añadida en Moisés. Los siglos que él llamaba venideros, se referían al nuevo pacto en que vivimos ahora y que es para siempre delante de Dios.

Al conocer todas estas verdades o revelaciones del apóstol, todas las demás cosas fueron cayendo en su lugar una por una, hasta llegar al conocimiento de la resurrección que ya estamos disfrutando. Por el conocimiento de la revelación, todos los hijos de Dios que entendemos la obra de Cristo en Jesús, estamos reinando en vida.

Siendo imitadores del apóstol Pablo como él mismo nos exhorta en la 1ra carta a los Corintios 11:1, no nos avergonzamos del evangelio de la gracia, porque entendemos ahora el porqué: es el poder de Dios para los que creen para justicia, pero por la justicia de Cristo, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 1:16. Sabemos lo que implica creer la obra de Cristo que es totalmente por el Espíritu, es la razón de que todos los creyentes vivamos ahora solamente mediante fe ya consumada. No nos avergonzamos del evangelio porque nos ha dado a conocer que con un solo sacrifico fuimos hechos perfectos  o reconciliados para siempre, que no hay naturaleza de pecado o naturaleza adversaria delante de Dios, que ya estamos resucitados y somos perfectos en el Espíritu así como él es perfecto.

Muchos de los hijos de Dios distribuidos por las diferentes sectas del sistema religioso, lo que llamo los niños en Cristo por causa de estar sin conocimiento de la revelación, viven en esclavitud de la ley o antiguo pacto mezclada con las enseñanzas del apostolado de ;a circuncisión administrado por Pedro: la leche espiritual mezclada con la ley; por no conocer la revelación de este pacto eterno: el nuevo pacto. Han sido enseñados con las doctrinas del ministerio de la circuncisión, por eso siempre están practicando la ley y los elementos o rudimentos de la doctrina de Cristo del principio.  Por eso son tardos para oír, por lo que son niños en el conocimiento y son inexpertos en la palabra de justicia, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 5:11-13.  Es por eso que el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 6:1-2 les ordenó a los hermanos de los días de la primicia de la Iglesia a dejar la leche espiritual. Ese llamado del apóstol Pablo sigue vigente para todos los amados que continúan viniendo a participar de carne y sangre, y que todavía siguen influenciados por la apostasía que trajo la mezcla de pactos, la mezcla de evangelios y la mezcla de ministerios o apostolados. Recuerden amados que Dios no es Dios de muertos sino de vivos.

Oramos en esta hora al Señor Jesús Cristo para su gloria, como también hacía en los días de su carne Pablo nuestro apóstol, para que los ojos del entendimiento de los niños en Cristo sean abiertos.  Para que les sea abierto el oído de la fe y sean sanados de la sordera espiritual.  Para que la mudez de sus lenguas sea quitada y puedan confesar con sus bocas las buenas obras preparadas de antemano por Dios a través de la obra perfecta que él hizo por medio de Jesús.  Para que sea quitada su parálisis espiritual que evita que caminen en pos de la sana doctrina del evangelio de la gracia. Para que los muertos en Cristo ya despertados, y que en su mente se sienten que están todavía durmiendo en la noche o mundo viejo que ya pasó de la ley o antiguo pacto, entiendan de una vez y por toda que ya están resucitados o despiertos en el Espíritu y reconciliados con Dios para siempre. Que entiendan que la lepra del pecado fue quitada una vez y para siempre en la cruz con la muerte de Jesús, donde llevó todas esas enfermedades. En fin mi Señor, Dios y Padre Eterno, para que todos esos niños amados entiendan que todas esas enfermedades que acabo de mencionar, son psicosomáticas, solamente existen en su mente natural, por no saber usar la mente de Cristo que ya tienen. Señor amado, que puedan comprender que todas las cosas en este pacto son puramente por fe ya consumada por ti y se viven por medio del Espíritu, como revela Pablo, tu único apóstol para el pacto de la gracia, en la 1ra carta a los Corintios 2:10-15, porque la carne o naturaleza de pecado del primer Adán o polvo que servía de alimento a la serpiente antigua o naturaleza adversaria en la que todos fuimos encerrados, y la sangre o cuerpo biológico o tabernáculo de barro, NO HEREDARON EN TU REINO, en el cual ya estamos reinando todos los que creemos en el evangelio de la gracia según revelado por Pablo tu apóstol, en la carta a los Colosenses 1:13.

Cristo en los días de su carne dijo que él edificaría su Iglesia, según registra su biografía según Mateo 16:18. Ninguna revelación del evangelio de la gracia enseña que después de Cristo resucitar por el Espíritu eterno mediante el cual él se presentó en este planeta, se pueda reconocer o señalar alguna congregación natural o en la carne, por la práctica de la ley o antiguo pacto o cualquier señal externa, como señal de la Iglesia del Señor.

La Iglesia es una sola porque es el cuerpo del Señor Jesús Cristo en el Espíritu, como revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 12:27; y en la carta a los Efesios 4:15-16 y 5:23, 29-32.  El cuerpo del Señor que somos todos nosotros sus hijos, es espiritual como lo es él.  Recuerden hermanos, lo que le dijo el Señor Jesús Cristo en los días de su carne a la mujer samaritana: Dios es Espíritu, así lo informa la biografía de Jesús escrita por Lázaro llamada por error Juan 4:24.

Esa es la razón por la que el apóstol Pablo constantemente instaba a los hermanos de la primicia a andar en el Espíritu, como registran las cartas a los Romanos 8:4-13; Gálatas 5:16 y Filipenses 3:3. Por eso el apóstol Pablo les dijo a los hermanos según registra la 1ra carta  a los Corintios 3:1, que no les pudo hablar como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Esos hermanos estaban andando en la carne, conforme a las obras que pertenecían a la ley o antiguo pacto, que para nosotros en este tiempo está totalmente abolido. Durante la vida del apóstol Pablo cuando dijo éstas cosas, todavía el antiguo pacto no había sido abolido porque Jerusalén y su templo hecho a mano estaban vigentes, como enseña el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 9:6-10.

Me siento por tanto muy honrado y gozoso en lo espiritual, al igual que todos los hermanos que componemos este ministerio, de ser llamados por el Señor, para ser uno de los sobreEdificadores sobre el fundamento que ya está puesto.  Yo lo llamo en el vocabulario de mi profesión, un ingeniero espiritual, trabajando sobre los planos y especificaciones aprobados por Jesús Cristo, que el sabio arquitecto Pablo nos dejó para continuar la obra. También reconozco que reinar en esta confesión conlleva sufrir, pero también nos gozamos de ser tenidos por dignos de sufrir afrenta si así fuera, por causa del Señor, porque si sufrimos, es porque estamos reinando, como revela el apóstol Pablo en la 2da carta a Timoteo 2:12.

Nuestra responsabilidad es simplemente sobreedificar sobre el fundamento ya puesto por el apóstol Pablo, del edificio espiritual que es la Iglesia del Señor, la cual él mismo Señor salvó y la declaró santa y sin mancha delante de él, porque la Iglesia es el cuerpo espiritual de Cristo, y desde que se puso su fundamento, siempre ha estado presente, porque como él garantizó, las puertas del Hades o de la muerte como separación para con Dios como se vivió en el primer Adán, nunca prevalecerían contra la Iglesia, como registra la biografía de Jesús escrita por  Mateo 16:18.

Habrás observado que he utilizado el término Re Ingeniería Espiritual Sobre el Fundamento en el título de ésta página cibernética así como en nuestra portada, para recordarte, que Pablo es nuestro sabio arquitecto o apóstol, y nuestro maestro y administrador de todos los misterios de Dios en éste pacto para todas las naciones por el mundo, y nosotros solamente somos los sobreedificadores sobre ese fundamento puesto por el apóstol Pablo, para que la porción de la Iglesia en peregrinación en este tiempo, conozca su identidad, de dónde ha venido, para que está en este orden o dimensión relativa y temporera, y donde está en reposo en el Espíritu, que es en verdad la dimensión en que continuamos viviendo luego de cumplir con nuestra misión conforme al propósito de Dios..

También quiero recordarte, que Pablo como sabio arquitecto puso el fundamento de ese majestuoso edificio que estaba en proceso de construcción en esos días, la Iglesia de Jesús Cristo, la casa o templo del Dios vivo por el Espíritu, como muy bien te revela el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 2:20-22.

Recordarte por último, que en cada grupo de la generación de los hijos de Dios que vengan a la tierra, siempre habrá sobreedificadores para hacer la reingeniería espiritual correcta de la doctrina, conforme a la revelación del nuevo pacto para la gloria del Señor, Dios, Salvador y Padre Eterno de todos nosotros, Jesús Cristo, a quien pertenece toda la gloria y la alabanza por toda la eternidad. Amén. ABBA CRISTO.

 

 

 

NOTAS:

 

  1. Notarás que al referirme a los apóstoles de Jesús en los días de su carne uso los términos doce y once. Doce en los días de Jesús, pero solamente once luego de la resurrección, ya que aunque Pedro y sus compañeros escogieron un nuevo apóstol esa autoridad solamente la tenía el Cristo quien eventualmente escogió su nuevo apóstol; escogió al apóstol Pablo.

  2. Para conocer porque les digo que la biografía de Jesús que dicen escribió el discípulo amado que todos por error han confundido con el apóstol de la circuncisión Juan, ya que fue escrita por el discípulo amado de Jesús que en realidad fue Lázaro de Betania, el hermano de Marta y María, tal y como lo establece la misma biografía, los invito a leer el siguiente estudio: La biografía de Jesús Escrita por Lázaro, el Discípulo Amado, que Erróneamente llaman Evangelio según Juan 

 

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 la  formula del reino de dios - e = mc2

E = a la vida eterna en el Espíritu Dios, lo que en la alegoría de la ciencia llaman ---> Energía.

M = muerte o circuncisión en Cristo en la carne: la muerte de Jesús, lo que los científicos llaman --> Materia.

C2 = Cristo en su plenitud, porque primero, realizó la obra de reconciliación en Jesús con una sola ofrenda. Segundo, nos reconcilió en un solo cuerpo a la vida eterna que estaba escondida en él, el Espíritu Eterno.

 

 

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